
David Soria admite que su sueño de vestir la camiseta de la Selección se complica: Unai Simón es intocable, David Raya es la alternativa clara y la pelea por el tercer puesto entre Álex Remiro y Joan García deja a Soria en la cuerda floja tras varias preconvocatorias sin concretar.
David Soria y la dura realidad: la portería de España, un frente cerrado
David Soria reconoce que la opción de ir al Mundial con España es cada vez más remota. Con Unai Simón consolidado como titular y David Raya como alternativa preferente, la plaza de tercer portero queda en disputa entre Álex Remiro y Joan García. Soria ha estado en varias prelistas pero nunca ha culminado la convocatoria definitiva, una secuencia que pesa en su aspiración internacional.
La voz del protagonista: realismo por encima del deseo
"Al final el sueño nunca lo puedes perder, pero hay que ser realistas", declaró Soria, subrayando la calidad de los guardametas que compiten por esos tres o cuatro puestos. Admitió haber estado "muy cerca" en múltiples ocasiones y aceptó que la falta de suerte le ha impedido dar el paso definitivo a la lista final.
Por qué esto importa: más que un ego, es reconocimiento profesional
Una convocatoria con la Selección es un aval que trasciende el orgullo personal: incrementa visibilidad, valor deportivo y, en muchos casos, proyecta al jugador hacia clubes de mayor relieve. Para Soria, la ausencia recurrente de ese impulso condiciona su imagen internacional pese a su rendimiento en el Getafe.
El factor Getafe: rendimiento visible, pero con limitaciones
Soria ha señalado que jugar en un club como el Getafe puede complicar el acceso a la Selección frente a porteros que militan en equipos con mayor proyección europea. No es una cuestión de nivel individual sino de contexto: competir en una plantilla menos mediática resta exposición pese a actuaciones sólidas en LaLiga.
¿Qué puede cambiar la ecuación antes del Mundial?
Un par de variables claras podrían alterar la foto actual: la lesión o bajón de forma de cualquiera de los tres principales candidatos y un rendimiento excepcional y mantenido de Soria en las próximas semanas. Todo ello, sin embargo, depende de decisiones del cuerpo técnico que han mostrado preferencia por porteros con continuidad en equipos de alto perfil.
Qué significaría para el Getafe
Si Soria fuera finalmente descartado, el club pierde una oportunidad de mostrar su capacidad para alimentar la Selección —un punto que el Getafe valora en términos reputacionales—. Si, por el contrario, llega la convocatoria, sería un espaldarazo para la institución y una señal de que el rendimiento colectivo puede traducirse en reconocimientos individuales.
Conclusión: aceptación profesional y futuro inmediato
Soria combina ambición y realismo: mantiene el sueño intacto pero prioriza la coherencia profesional en el Getafe. Su mejor camino pasa por sostener un alto nivel de rendimiento y esperar que las circunstancias —más que la exposición— jueguen a su favor. En el corto plazo, el foco está en LaLiga; la Selección, por ahora, sigue siendo un objetivo esquivo.
La Razón



